VI VERI VENIVERSUM VIVUS VICI


dimanche 4 octobre 2009

El Eslabón Perdido: La Historia de Ida

Un fósil de más de 47 millones de años llamado Ida fue descubierto y estudiado en secreto por más de dos años. Un grupo de científicos ha revelado que se trata de un ancestro del ser humano y un paso importante dentro de su evolución. Descubierto en Alemania, este fósil nos da una idea de cómo los primates antropoides comenzaron a separarse de los lémures y otros simios.

El nombre "Ida" ha sido dado a dos montes diferentes, uno en Anatolia y el otro en la isla de Creta. El Ida de Anatolia está ubicado cerca del emplazamiento de la antigua Troya y en el pasado tenía un templo clásico donde, según se dice, Paris comparó la belleza de tres diosas griegas. La leyenda dice también que los dioses siguieron la guerra de Troya desde la cima del Ida, a unos 1.800 m (5.800 pies) de altura. El segundo monte, situado en el centro-oeste de Creta, es la cumbre más alta de la isla, con 2.245 m (8.058 pies). También se erguía en él un templo, dentro del cual había una caverna, en la que supuestamente fue criado Zeus, padre del panteón griego.

Se trata de una criatura hembra de 47 millones de años, similar al lémur, fueron revelados en Estados Unidos.

La preservación es tan buena que es posible observar el contorno de su pelaje e incluso los rastros de su última comida.

El fósil, denominado IDA, es considerado el Eslabón Perdido entre los primates haplorrinos (monos, simios y humanos) y sus parientes más lejanos.

Sin embargo, algunos expertos independientes, que esperaban la oportunidad de ver al nuevo fósil, han mostrado escepticismo ante la afirmación de que finalmente se encontró dicho Eslabón.

Además, han criticado el despliegue publicitario que ha rodeado la presentación de IDA.

A simple vista, IDA se parece a un lémur, sin embargo, la criatura carece de rasgos primitivos como el denominado peine de dientes finos, una característica anatómica en la cual tanto los colmillos como los incisivos inferiores son alargados, están juntos y salidos hacia fuera. Tampoco tiene una garra especial utilizada para acicalarse.

El equipo concluyó que Ida no era simplemente otro lémur sino una nueva especie. Su nombre científico es Darwinius masillae, para celebrar su lugar de origen y el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin.

Ida guarda un cercano parecido a nosotros, tiene uñas en vez de garras, una mano y un dedo pulgar, como los humanos y algunos primates.

Sin embargo, algunos aspectos de los dientes indican que IDA no es un ancestro directo, es más una “tía” que una “abuela”.





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