samedi 9 janvier 2010
Viaje a la francmasoneria - Documental de Historia
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Royal Arch (Holy) - Q&A
What is the historical context of The Holy Royal Arch?
The Holy Royal Arch has been practiced since at least 1738 in England and at least 1753 in America. Some of the earliest Masonic records date the origins of the Royal
Arch Degree to Ireland, in the late 17th century. American Lodge records show that the Royal Arch Degree was conferred at the Fredericksburg Lodge No. 4 on the 22nd of December, 1753. This is the same Virginian lodge that George Washington was "raised" on the August 4th of the same year. We know that the Royal Arch was an extremely important degree to the "Antients." Its validity and importance was part of the struggle between the United Grand Lodge of England and the "Antients." This dispute was resolved in 1818 with a compromise which reads: "Pure Ancient Freemasonry consists of but three degrees, viz. that of Entered Apprentice, Fellow Craft, and Master Mason, including the Supreme Order of the Holy Royal Arch."Why is it called The Holy Royal Arch?
The name of the Holy Royal Arch Degree has been often debated. Certainly a central part of the symbolism of the Chapter is the "keystone arch" as shown in the drawing below. But this may be just part of the story. In his excellent Restorations of Masonic Geometry and Symbolry (sic) Bromwell makes excellent arguments on this ic. These arguments run both etymologically and in terms of symbolism, and indicate that it wasn't the "arch" in the old woodcut below, but probably the "ark" which is the central focus of this degree. The true origins of this degree are lost to history. But one of these symbols seems to fit the description of "Holy, Royal and ARK" more than the other.
What Does "Holiness to the Lord" signify?
The motto of the Holy Royal Arch is "Holiness to the Lord." This is a phrase found often in the old testament. First on the graven plate on Aaron's forehead in Exodus, then in Zechariah, and then often throughout the old testament. In the picture to the left, the phrase "Kodes La Adonia" adorns the coat of arms of the "Antients." This translates from the Hebrew as "Holiness to God."
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El Régimen Escocés Rectificado
En los albores del siglo XVIII se celebra en Londres, el día de San Juan (24 de Junio de 1.717), una asamblea llamada de Francmasones especulativos que rápidamente se dará a conocer en la Historia bajo el nombre de Gran Logia de Londres . También en esta misma fecha existían otras logias que se reunían desde tiempo inmemorial, algunas de las cuales continuaron trabajando de forma independiente. En 1.751 estas independientes forman una Gran Logia rival: “La más antigua y honorable Sociedad de Masones aceptados y libres”. Los esfuerzos para reconciliar las a menudo encarnizadas rivalidades entre estas autoridades culminaron en 1.813, cuando las dos Grandes Logias se unieron para formar la “Gran Logia Unida de Inglaterra”.
El barón Hund , admitido francmasón en enero de 1.742 en una logia de Francfort, se hallaba en París en 1.752 . Un dignatario masón conocido bajo el nombre de Eques e Penna Rubra (Caballero de la Pluma Roja), le confiere los secretos de la masonería llamada templaria. Este caballero podría haber sido el rey de Escocia en el exilio, Carlos Eduardo Estuardo, y los secretos los habría conservado de su lejano antepasado Robert Bruce, que en 1.314 acogió a los templarios que huían de Francia y de las persecuciones de Felipe el Hermoso.
Hacia 1.760 Von Hund funda una logia regular en Unwerden y un capítulo en Droysich; llega a ser el responsable de la VII “Provincia” de la orden masónica templaria. Desde entonces se hace llamar Carolus Eques ab Ense (Carlos, el caballero de la espada). Sobre esta base va a estructurarse por etapas el sistema masónico y caballeresco que se convertirá en la Estricta Observancia Templaria, la cual se desarrollará hasta el convent[2] de las logias de Kholo en 1.764.
La francmasonería salida de la S.O.T. estaba constituida por cuatro grados simbólicos: Aprendiz, Compañero, Maestro y Maestro de San Andrés, seguidos por la Orden Interna que tenía dos grados más: Escudero Novicio y Caballero Bienhechor de la Ciudad Santa (C.B.C.S.) . A estos se le agregaron en el siglo XVIII, por voluntad del mismo barón Hund, dos grados más que fueron muy secretos: Eques Profesus (Caballeros Profesos) y Grandes Profesos, reunidos en un colegio metropolitano. Estos, aunque comprometidos de manera total con la Orden, no ejercían , en tanto que componentes de esta “clase secreta”, función de responsabilidad o dirección administrativa alguna, ya que estas últimas eran competencia únicamente de la Orden Interior. Los Profesos y Grandes Profesos se dedicaban, mediante el estudio y la meditación, a profundizar en la doctrina expuesta en los textos (“instrucciones secretas”) conservados por el Colegio Metropolitano, estando encargados de vivificar la Orden, tanto por sus conocimientos como por su ejemplo de vida.
Implantados en Francia a partir de 1.773 bajo la acción del barón de Weiler (que constituyó los Directorios escoceses de las provincias de Borgoña - Estrasbirgo -, Auvernia - Lyón -, Septimania - Montpellier - y de Aquitania - Burdeos -), estos Directorios quedaron unidos al Gran Oriente por unos tratados concluidos entre 1.776 y 1.781. El centro de radiación más importante fue Lyón, gracias al ardor desplegado por uno de los masones más activos de la época, Jean-Baptiste Willermoz, que introdujo en los rituales, sobre todo los de los Profesos y Grandes Profesos, las ideas teosóficas de Martinez de Pasqually[3].
El barón Hund murió en 1.776. El nuevo Gran Maestro, el duque Ferdinand de Brunswik, en unión con Willermoz, se esforzó en investigar y precisar los orígenes reales de la Francmasonería. Este deseo había quedado ya manifestado en el convent de Kholo.
Entre 1.774 y 1.782, dos grupos de masones de Lyón y Estrasburgo, entre los cuales podemos citar a Jean y Bernard de Turkheim y Rodolphe Saltzman (Estrasburgo) y sobre todo a Jean-Baptiste Willermoz (Lyón) quién fue el alma pensante, trabajan intensamente en Francia para gestar lo que hoy en día conocemos por Régimen Escocés Rectificado. Podemos decir que la arquitectura del Régimen fue obra de Willermoz, dando forma a la doctrina que este Rito comporta.
Willermoz parte de tres orígenes históricos y de dos fuentes espirituales para dar forma a este Régimen. En cuanto a la estructura y simbolismo tanto masónico como caballeresco, los tres orígenes históricos son:
La Masonería francesa de la época con su proliferación de los grados más diversos (Willermoz los conocía todos y practicó muchos de ellos) y que una vez depurada, sería estructurada hacia 1.786 - 1.787 en un sistema que llevaría más tarde el nombre de “Rito Francés”, con sus tres grados y cuatro órdenes; sin olvidar los diversos grados cuya combinación constituye lo que se ha venido a llamar el “escocismo”. El sistema propio de Martinez de Pasqually (ver Apéndice), personaje enigmático aunque inspirado, al que tanto Willermoz como L-C. de Saint Martín reconocieron siempre como a su Maestro, denominado “Orden de los Caballeros Masones Elegidos Cohens del Universo”. La “reintegración martinezista” está reflejada en el R.E.R. desde sus primeros grados simbólicos, asumiendo su máximo desarrollo en las “Instrucciones secretas” para los Profesos y Grandes Profesos. La Estricta Observancia Templaria, también llamada “Masonería rectificada” o “Reformada de Dresde”, sistema alemán en que el aspecto caballeresco primaba absolutamente sobre el aspecto masónico y que pretendía ser heredera de la antigua Orden del Temple. Las dos fuentes espirituales son:
La doctrina “esotérica” de Martinez de Pasqually cuyo contenido esencial versa sobre el origen primero, la condición actual y el destino último del hombre y del Universo. La tradición cristiana indivisible, nutrida por los padres de la Iglesia. Partiendo de aquí, Willermoz dio a su Sistema o Régimen una arquitectura concéntrica, organizándolo en tres clases sucesivas cada vez más interiores al igual que más secretas, siendo desconocida cada clase interior por la que le era exterior. Por otra parte, dotó el recorrido iniciático desarrollado de grado en grado, de una enseñanza doctrinal progresivamente más precisa y explícita, gracias a las “instrucciones” que forman parte integrante del ritual de cada grado.
Esta concepción de conjunto (arquitectura del Régimen y Doctrina), fue oficialmente aprobada en dos etapas. Primeramente a nivel francés, por el Convento de las Galias, tenido en Lyón (Noviembre-Diciembre de 1.778) en el cual se decretó, entre otros, el Código Masónico de las Logias reunidas y rectificadas y el Código de la Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa, de donde salen los textos constitucionales particulares todavía en vigor. Luego a nivel europeo, por el Convento de Wilhelmsab en Alemania (Agosto-Septiembre de 1.782), tenido bajo la presidencia del duque Ferdinand de Brunswik-Lunebourg y del príncipe Charles de Hesse, a la sazón principales dirigentes de la Estricta Observancia, quienes se adhirieron a lo que en esa época se vino en llamar la “Reforma de Lyón”.
Según las decisiones adoptadas en el Convento de las Galias y luego confirmadas por el Convento de Wilhelmsad, el Régimen Escocés Rectificado (desmarcándose así de la Estricta Observancia), renuncia a una filiación histórica con la orden del Temple, aunque recoge de ella una filiación espiritual, reflejada en la adopción en este mismo Convento, de la denominación de “Caballeros Benefactores de la Ciudad Santa”, haciendo con ello referencia a los “Pobres Caballeros de Cristo” de los orígenes de la Orden del Temple, y no a la Orden rica y poderosa en que sus sucesores la convirtieron a lo largo del tiempo hasta su disolución.
Tras la tormenta revolucionaria, el R.E.R. no resurgió, en Francia, sino de forma modesta, actuando especialmente en París con la Logia “El Centro de los Amigos” y en Besançon con “La Sinceridad y Perfecta Unión”; en 1.840 estaba adormecido. Pero en Suiza sobrevivió de forma duradera, constituyéndose el Directorio y Gran Priorato Independiente de Helvecia.
Sin embargo, en el interior de la masonería no había muerto el viejo sueño caballeresco. Así, en 1.910 despertó el R.E.R. en el mismo seno del tan agnóstico Gran Oriente de Francia de la época, a impulsos de Camille Savoire y Edouard de Ribaoucourt. Este último, ante las dificultades que suscitaba la vida de una Orden que quería ser cristiana, esotérica y templaria en el seno de una masonería materialista, se independizó rápidamente y creó en 1.913 la Gran Logia Regular e Independiente Francesa, mientras que Camille Savoire permaneció fiel al Gran Oriente. En 1.934, una querella interna en el seno de éste último llevó a una escisión que, conducida por Savoire, creó el Gran Priorato Independiente de las Galias en virtud de poderes concedidos por el Gran Priorato de Helvecia.
En 1.938 algunas Logias rectificadas fueron integradas en la Gran Logia de Francia. En 1.939 quedó en suspenso el Gran Priorato de las Galias, reiniciando sus trabajos en 1.945. El 7 de Julio de 1.958 el Gran Prior Andrés Moiroux, sucesor de Savoir, acordó un tratado con la Gran Logia Nacional Francesa mediante el cual las logias azules (grados de Aprendiz, Compañero y Maestro) rectificadas pasaban a la jurisdicción de la G.L.N.F., la única en Francia que detenta una patente de regularidad reconocida por la Gran logia Unida de Inglaterra. Lo mismo ocurriría en el resto de países, siendo estos grados administrados por la Obediencia masónica que en cada país ostente la regularidad internacionalmente reconocida. En España, esa Obediencia es la Gran Logia de España de acuerdo a los reconocimientos de la Gran Logia Unida de Inglaterra, que administra y garantiza la pureza en la práctica de estos rituales desde su misma fundación en 1.982, quedando el resto de la Estructura de dicho Régimen bajo la jurisdicción administrativa del Gran Priorato de España.
El R.E.R. , más que ningún otro rito[4], merece ser llamado el corazón de la francmasonería caballeresca y espiritualista. Su templarismo, su mística de los dos templos, de Salomón y de Zorobabel[5], sus cuatro grados simbólicos, sus altos grados de Escudero Novicio y de Caballero Bienhechor de la Ciudad Santa, no tienen otra finalidad que la reinstauración, a través de una mediación masónica, del verdadero espíritu que impulsó y animó a los Pobres Caballeros de Cristo. Mientras que la masonería especulativa conoció en los siglos XIX y XX muchos errores materialistas, muchos conflictos debidos principalmente al ateísmo militante de los miembros de la Masonería del Rito York, el R.E.R. , cada vez que apareció en la historia de la masonería, defendió una ética cristiana y caballeresca. Militando en favor de un juanismo absoluto (valor fundamental, para los miembros de este rito, del Evangelio de Juan, del Apocalipsis de Juan y de su esoterismo denominado “gnosis yoánica”, se ha entregado, por medio de la acción de sus miembros, a la misión de devolver al mundo moderno el sentido de lo sagrado, del dogma y del rito.
Verdadera sociedad secreta elitista, rehusando la publicidad con que se rodea en exceso una cierta masonería con ambiciones laicas, el R.E.R. pretende ser, por medio de sus altos grados, supervivencia auténtica ( si no histórica, al menos metahistórica ), de la Orden de los Caballeros del Temple. De esta manera, los C.B.C.S. , cuando celebran sus reuniones altamente secretas, ostentan el manto blanco con la cruz roja de los Templarios y el doble tahalí con la espada de que hablaba San Bernardo de Claraval en sus prolegómenos a la Regla de la Orden de los Caballeros del Temple.
Concluiremos esta breve exposición recordando que por su filiación espiritual, el R.E.R. reivindica, al igual que en su día la Orden del Temple, la doble calidad caballeresca y religiosa. Esta doble calidad, que aparece ya sutilmente marcada a lo largo de los grados masónicos y se confiere plenamente por el armamento, no es algo a emplear solamente en el mundo de los siglos XII ó XVIII, sino que es atemporal y los medios para llevarla a cabo, cuya naturaleza es esencial, permanecen inmutables, dado que consisten en la puesta en práctica de forma cotidiana y universal , de las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad. Esto se expresa en los deberes impuestos, no ya solamente a los C.B.C.S., sino también al masón rectificado desde el mismo grado de aprendiz, como son la defensa de la religión cristiana y el ejercicio de la beneficencia hacia todos los hombres y en particular hacia los más débiles y desvalidos.
En definitiva, como ha sido dicho, la realización espiritual que el R.E.R. propone como objetivo a sus miembros, proporcionándoles los medios para conseguirlo, es la de volver a ser hombres verdaderos, templos de Dios, Uno en tres personas.
APÉNDICE
Dado que la Orden de los Caballeros Masones Elegidos Cohens del Universo, fundada por Martinez de Pasqualis, no pudo conocer en su tiempo una consolidación esplendorosa debido principalmente a la muerte prematura de su fundador y a la exigente preparación que hacía necesaria la complejidad de sus enseñanzas y sus prácticas teúrgicas, ha dejado tras de sí un halo de misterio a veces mal entendido por los que han hecho el intento de comprender y analizar su legado, o lo que pudo constituir en su momento su esencia y finalidad. Intentaré dentro de lo posible aclarar el dato histórico de forma resumida.
De Martinez de Pasqualis[6], Louis Claude de Saint Martín no temía confesar que era el único mortal al que no conocía en todas sus facetas, y aún sigue siendo un enigma dos siglos más tarde. Nació en 1.727 en la región de Grenoble, no siendo el francés su lengua materna. Su familia era originaria de Alicante, España. Murió un martes, 20 de Septiembre de 1.774 en Puerto Príncipe, en la isla de Santo Domingo (actualmente Haití) afligido por unas fiebres cuando se disponía a recoger una herencia de un familiar.
Martinez de Pasqualis consagró su vida a su obra, y ésta obra era la Orden de los Caballeros Masones Elegidos Cohens del Universo, de la que era Gran Soberano y se proclamó como su fundador. La Orden de los Elus Cohens era una sociedad masónica, en primer lugar porque la francmasonería del siglo XVIII era por aquel entonces una de las pocas asociaciones toleradas por la iglesia católica romana, y en segundo lugar porque era también un vehículo privilegiado del esoterismo judeo-cristiano. Pero los Elus Cohens no son simples francmasones, y Martinez diría que ellos son los masones verdaderos: los sacerdotes elegidos (esto significa Elus Cohens), capaces de celebrar teurgia en el Templo después de haberlo edificado
En 1.754 según algunos (Thory), en 1.758 según otros, o en 1.760 lo más tarde, Martinez comienza a reclutar en las logias masónicas del mediodía y del sureste de Francia hermanos que estuviesen capacitados para llevar a cabo junto con él su proyecto de una Orden de Elus Cohens para la región occidental. Anteriormente no había señales de esta Orden como tal, sino que existía bajo una forma no masónica. Propagó su doctrina y reclutó adherentes en las logias de Marseille, Avignon, Montpellier, Narbone, Foix y Toulouse. Se establece finalmente en Bordeaux en 1.762, donde contrae matrimonio con la sobrina de un antiguo Mayor del regimiento de Foix. A pesar de algunas protestas, Martinez organizó materialmente bien su Orden, aunque esta fundación no se llegó a acabar nunca completamente.
En Bourdeaux, Martinez se afilia a la logia “La Francesa”, única de cuatro logias simbólicas que se mantenía en activo en la ciudad. Se esfuerza en reavivar el celo de los masones burdaleses y, después de asegurarse tras un minucioso examen, escoge a varios entre ellos y escribe, el 26 de marzo de 1.763 a la Gran Logia de Francia : “He elevado en Bourdeaux un templo a la Gloria del Gran Arquitecto, incluyendo los cinco órdenes perfectos de los que yo soy el depositario según la constitución de Charles Stuard, rey de Escocia, de Irlanda y de Inglaterra, Gran Maestro de todas las logias regulares repartidas sobre la superficie de la tierra, hoy bajo la protección de Georges Guillaume, rey de Gran-Bretaña, y bajo el título de Gran Logia <
Después de un intercambio de varias cartas, la Gran logia de Francia termina por entregar a Martinez una bula autorizando dar una constitución a su logia llamada a partir de ese momento “Française Élue Écossaice”, nombre con el cual fue inscrita en el cuadro de la Gran Logia de Francia el 1 de Febrero de 1.765.
Este mismo año, él partirá para París y establecerá relación con varios masones eminentes : Bacon de la Chevalerie, Lusignan, Loos, Grainville, Willermoz y algunos otros a los cuales dará sus primeras instrucciones. Con sus elegidos, el 21 de marzo de 1.767, sienta las bases de su Tribunal Soberano de París, nombrando a Bacon de la Chevalerie como su sustituto.
En 1.770, el rito Elus Cohens tenía templos en Bourdeaux, Montpellier, Avignon, Foix, Libourne, La Rochelle, Versailles, Metz y París. Otro más se abriría en Lyon, gracias a la actividad de Willermoz, llegando a ser el centro más activo de Martinez.
Aunque en principio la Orden de los Élus Cohens se presentó como un sistema de altos grados masónicos desprovistos de logias azules (aprendiz, compañero, maestro), pronto se vería obligada a incluirlos, dada las profundas diferencias existentes entre la masonería Cohen y la masonería clásica, incluso mística. La Orden quedaría dividida así en cuatro clases:
1ª Clase: Masonería Simbólica.
Aprendiz
Compañero
Maestro
Gran Élu o Maestro Élu
2ª Clase: Porche.
Aprendiz Élu Cohen
Compañero Élu Cohen
Maestro Élu Cohen
3ª Clase:
Grados del Templo.
Gran Maestro Élu Cohen o Gran Arquitecto
Caballero o Comendador de Oriente o Gran Élu de Zorobabel
4ª Clase: Secreta:
Réau-Croix
Los primeros grados eran conferidos por iniciación ritual (a menudo transmitidos en una sola ceremonia, es así como los recibió Saint Martín), los últimos por ordenación.
Martinez dispensa su enseñanza en la Orden oralmente y por medio de instrucciones de los diferentes grados. A los miembros del grado más elevado les remitía el manuscrito del Tratado de la Reintegración de los Seres. Esta doctrina de la reintegración con la práctica teúrgica correlativa forma el tesoro más importante del cual la Orden es depositaria .
Tras la muerte de Martinez en Santo Domingo en 1.774, Caignet de Lèstere le sucede en la dirección de la Orden, pero le será imposible ocuparse activamente de la misma. Las escisiones comienzan a producirse. Caignet muere en 1.778 y transmite su legado a Sebastián de las Casas. Este último no consigue renovar las relaciones rotas entre los diversos templos de los Élus Cohens y rehacer la unidad del rito, fomentando la disolución de los capítulos restantes. Poco a poco, los templos irán pasando a sueños. El último en entrar en sueños fue el de Toulouse en 1.792.
Es entonces cuando Willermoz decide emprender la reforma de la Estricta Observancia Templaria, siendo él uno de los dirigentes más activos tanto de la S.O.T. cuyo principal foco en Francia se hallaba en Lyon en la logia “La Bienfaisance” como de los Élus Cohens de la misma ciudad. Willermoz transmite así al Régimen Escocés Rectificado la doctrina de los Elus Cohens, pero no la práctica teúrgica. Y si bien es cierto que muchos de los Élus Cohens se reencontraron en la Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa, éstos tenían por consigna formal no revelar nada allí de la teurgia ceremonial, ni tan siquiera de la existencia de ésta teurgia en sí misma.
La doctrina de la reintegración ha sido sutilmente expuesta en los primeros grados simbólicos, después más claramente en la Orden Interior y de una manera perfecta en la doble clase secreta del Rito.
FUENTE: Portal Martinista del Guajiro
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lundi 4 janvier 2010
Edwin Krebs dies
QQHH y Lectores
Ciertamente este post es poco habitual pero recordemos que la ciencia es una parte fundamental del hombre y de su progreso.
Este articulo fue publicado en The Scientist el 28 de diciembre pasado.
Para aquellos lectores con formación científica, sin duda recordaran sus años pasados en la universidad, y para los profanos en las ciencias bioquímicas, es la oportunidad de descubrir un gran nombre que revoluciono la historia de las ciencias biológicas.
Edwin G. Krebs, winner of the 1992 Nobel Prize for Physiology or Medicine for first describing the process of reversible protein phosphorylation, died at 91 on December 21 of complications from heart failure.
A longtime professor at the University of Washington, Krebs shared the Nobel with his colleague Edmond Fischer. Krebs' research served as "major foundation stones for what is now the 'signaling field,'" Bruce Kemp, a former postdoc of Krebs and professor at St. Vincent's Institute of Medical Research in Australia, wrote in an email to The Scientist.
Krebs
Image: University of Washington
Krebs (not to be confused with the 1953 Nobel Laureate Hans Adolf Krebs, not related) was born in Lansing, Iowa in 1918 and spent much of his childhood in Illinois. He attended the University of Illinois for undergraduate studies and Washington University for medical school. There Krebs studied with Carl and Gerty Cori, who won the Nobel Prize in 1947 for discovering phosphorylase, the enzyme that catalyzes the production of glucose-1-phosphate from glycogen.
In 1948, Krebs joined the biochemistry department at the University of Washington in Seattle. Aside from an eight-year stint at the University of California, Davis, Krebs remained at Washington his entire career, the latter half as a member of the department of pharmacology.
After his arrival in Washington, Krebs paired up with his UW colleague Edmond Fischer to study phosphorylation reactions in rabbit skeletal muscle. They found that phosphorylase kinase and phosphatase were responsible for adding or removing, respectively, a phosphate from phosphorylase and controlling the enzyme's activity. "Because phosphorylase was calcium-dependent this provided a link between muscle contraction and metabolism," Kemp wrote.
After illustrating reversible phosphorylation, Krebs' lab went on to discover cyclic AMP-dependent protein kinase.
Krebs moved to UC Davis to chair the department of biological chemistry in 1968 and stayed until 1977. During this time, Krebs's lab discovered that protein kinases determined their particular substrates based on surrounding amino acid residues, particularly arginine residues.
Twelve years after he left UC Davis and returned to the University of Washington, Krebs won the 1989 Lasker Award for Basic Medical Research. Three years later he and Fischer won the 1992 Nobel Prize in Physiology or Medicine for contributions to "the opening up of novel insight into basic protein regulations at all levels and in all cells."
"That was the most amazing experience because of the outpouring of enthusiasm for his winning the award," Lee Graves, who was a postdoc with Krebs during that time, told The Scientist. Krebs and Fischer "really were the fathers of this field."
Graves, who is now a professor at the University of North Carolina, said he considers Krebs an academic grandfather, because his father, Donald Graves, was a graduate student with Krebs during the 1950s. "I really was fortunate to have had that opportunity to spend [time] with him," Graves said. "To hear some of the stories of when they first worked on phosphorylation--there was a lot of skepticism, and how much an effort it was."
Arthur Edelman, a former postdoc of Krebs who is now a professor at the State University of New York, Buffalo, said Krebs continued to do important work after his prizes. "Clearly he was well advanced in his career, while other investigators might be slowing down at this point." But in the 1990s, Krebs turned his attention to the mitogen-activated protein kinase (MAPK) signaling cascade, including characterizing parts of the cascade and exploring the pathway's relationship to other kinase pathways. "It struck me how great this work was," Edelman said.
For nearly three decades he held editorial positions for the Journal of Biological Chemistry. He is survived by his wife Deedy and three children.
Krebs was known as a hands-off advisor who was judicious with giving out compliments. "He was not given to effusive statements," Edelman said. Still, he was "immensely likeable" and admired by his lab members, Kemp wrote. "The only time Ed ever came into the laboratory on a Saturday, we were so pleased to be noticed for our diligence," Kemp wrote, "but it came with an unexpected cost. He was there to centrifuge some terrible homemade wine and we had to taste it in little glass beakers."
Krebs was also a cautious and thoughtful scientist who did not get carried away by the excitement of discovery, Edelman said. "What happens in science is we all get enamored of our own work...and Ed would ask, 'how important is this really?' He wasn't selling his own work, but thoughtfully evaluating it."
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SOURCE: The Scientist
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Architectures maçonniques
L’exposition des Archives d’Architecture Moderne vous invite à un voyage à travers l’architecture maçonnique. Elle a pour écrin le cadre particulier de l’ancien temple du Droit Humain à la rue de l’Ermitage à Ixelles, construit en 1934 par les architectes Fernand Bodson et Louis Van Hooveld. A ne pas manquer : l’exposition de planches en couleur de l’artiste belge contemporain, Marcel Gossé dont les travaux, rêves de temples imaginaires, ont été réunis sous le titre "Notre Temple en Utopie".
La référence au temple de Salomon
Si, à l’origine de la franc-maçonnerie spéculative, les "frères" se réunissent dans des lieux provisoires comme des auberges ou dans les demeures de particuliers, ils feront progressivement bâtir des lieux spécifiques qui prennent comme référence mythique le temple de Salomon à Jérusalem. La construction d’un temple maçonnique, modeste ou grandiose, respecte des "codes" avec le plan rectangulaire inspiré de celui du temple de Jérusalem, la conception de l’entrée souvent désaxée par rapport aux espaces environnants, l’orientation vers… l’Orient, l’organisation spatiale et la disposition des sièges, la nature du sol avec son pavé mosaïque et du plafond à la voûte étoilée...
Ces temples sont souvent peu reconnaissables extérieurement car la discrétion prévaut. Par contre, les temples maçonniques révèlent souvent des intérieurs spectaculaires d’inspiration égyptienne, assyrienne, classique, mais aussi moderne.
La Belgique d’abord
La première partie de l’exposition est consacrée à l’histoire de l’architecture des temples maçonniques en Belgique. Elle propose un panorama des réalisations les plus remarquables à travers des plans originaux, des planches d’époque, des photographies anciennes et contemporaines, provenant de collections publiques et privées. La construction des loges a presque toujours été confiée à des artistes initiés; parmi les architectes dont les bâtiments sont présentés : Antoine Trappeniers, Adolphe Samyn, Ernest Hendrickx, Adolphe Vanderheggen, Théodule Coppieters, Hector Puchot, Alban Chambon, Ferdinand Dierkens, Paul Bonduelle, Fernand Bodson, Louis Van Hooveld...
Dès le début du XIXe siècle, la future Belgique possède des temples jugés parmi les plus remarquables d’Europe comme celui des Amis Philanthropes à Bruxelles). L’influence de l’Egypte ancienne, berceau mythique de la civilisation occidentale qui fascine la franc-maçonnerie depuis le XVIIIe siècle, trouve son apogée pendant les dernières décennies du XIXe siècle et au début du XXe siècle avec des réalisations spectaculaires qui se développent à travers tout le pays (Anvers, Bruxelles, Liège, Mons, Namur...).
Parallèlement, d’autres expériences de style classique (Gand), assyrien (rue des Ursulines à Bruxelles) ou indien (mausolée Goblet d’Alviella à Court-Saint-Etienne), illustrent la variété des références culturelles et spirituelles au sein du monde maçonnique.
L’entre-deux-guerres voit la naissance des premiers temples modernes, écartant toute référence aux styles du passé, tel le temple épuré de la rue de l’Ermitage qui veut témoigner du caractère progressiste de l’obédience du Droit Humain ouverte à la mixité.
Les traces des temples maçonniques en France de 1725 à 1940
Comme le signale Bernard Toulier, conservateur du Patrimoine en France, à la fin des années 1760, la distribution des temples maçonniques semble fixée selon un plan-type répandu depuis une vingtaine d’années à travers l’importante littérature des rituels, des catéchismes et des révélations d’initiés. On retrouve ces plans-type dans des premières constructions ou aménagements de temple comme à Paris (rue du Pot-de-Fer, 1774), à Lyon (1784) ou à Rouen.
Bernard Toulier observe qu’une première vague d’égyptomanie a gagné les temples français sous Charles X. En 1824, à Douai, Félix Roubaut décore l’intérieur du temple de peintures inspirées des planches imprimées de D. Vivant Denon et de la Description de l’Égypte. Les descriptions de Thèbes et de Memphis de cet ouvrage servent de références à l’architecte Bernard pour la construction du temple de Valenciennes en 1840.
Sous le Second Empire, la majorité des édifices recourent au répertoire néo-classique (Grand Orient de France à Paris, 857) malgré des concessions au néo-égyptien (Le Havre, 1860) ou au néo-gothique régional (Périgueux, 1868-1869).Après la guerre de 1870, dans les régions annexées de l’Alsace et de la Lorraine, les Allemands érigent des temples, symboles du pouvoir impérial, à l’inspiration d’Outre-Rhin (Strasbourg, 1886). À partir des années 1880 et jusqu’à la première guerre mondiale, une seconde vague de constructions néo-égyptiennes (comme La Lumière du Nord à Lille, 1911) puise ses références… en Belgique.
Avec la séparation entre l’Église et l’État en 1905, des couvents et autres édifices religieux seront reconvertis en temples (Tours, rue Georges Courteline, Les Démophiles, 1907) (Paris, rue Puteaux, Grande Loge de France, 1910).
L’entre-deux-guerres verra un renouveau dans la construction et la rénovation des temples avec le temple Johannis Corneloup de la rue Cadet dessiné par l’architecte Albert Verner en 1924 dans un style inspiré d’outre-Manche et d’outre-Atlantique.
En 1940, avec la dissolution des loges et l’interdiction des sociétés secrètes par le gouvernement de Vichy, les temples sont fermés et leurs biens confisqués. Il faudra attendre les années 1970 pour qu’une prise de conscience ait lieu. Les années 80 et 90 voient un réel engouement pour le patrimoine maçonnique. Musées et expositions se multiplient, des immeubles et décors sont protégés au titre de la loi sur les Monuments historiques. D’anciens temples sont redécouverts lors de travaux de restauration comme à Uzès (15 rue Petite Bourgade, ancienne loge Saint-Jean, XVIIIe s.) ou Perpignan (impasse des Amandiers, temple de la loge Saint-Jean des Arts et de la Régularité, 1849).
L’architecture maçonnique aux États-Unis
Particularité américaine : l’architecture maçonnique y est à la fois très visible (sinon ostentatoire) et monumentale. C’est entre le milieu du XIXe siècle et la 2e guerre mondiale que ces temples ont été réalisés, généralement par des architectes initiés.
L’architecture maçonnique américaine, comme l’architecture monumentale profane américaine vit en référence à des modèles du passé. Ainsi les façades des temples sont le plus souvent gothiques, éclectiques ou d’inspiration classique tandis que les salles de réunion des grands temples peuvent évoquer – parfois avec un souci de véracité archéologique comme à Philadelphie - des styles historiques comme l’égyptien, le dorique, l’ionique, le corinthien, la renaissance italienne, le byzantin, le gothique, le roman ou l’oriental. Comme le remarque William Pesson, le mélange d’activités maçonniques et ludiques culmine dans les réalisations de la confrérie maçonnique des Shriners qui, pour leurs rituels et leurs édifices, utilisent des références nord-africaines ou orientales peu courantes sur le sol américain.
Ces temples sont implantés en périphérie du centre ou forment des îlots entiers au cœur de la ville. De nombreuses activités profanes prennent place dans ces bâtiments parfois en forme de gratte-ciel comme à Chicago ou New York. Le temple de Detroit, le plus grand temple du monde, est aussi le principal lieu de divertissement de la ville.
William Pesson relève que les temples édifiés après la 2e guerre mondiale sont moins nombreux et présentent un aspect plus banal. Cependant, la sauvegarde des temples maçonniques les plus intéressants est aujourd’hui une préoccupation. 187 édifices maçonniques sont aujourd’hui repris dans la liste des ressources culturelles américaines du National Register.
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SOURCE: http://fr.vivat.be
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Le Trinosophe
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dimanche 3 janvier 2010
Masones y LEGOs
Para aquellas personas que dudaban que los Masones les gustaba divertirse.... aquí tenemos un claro ejemplo de que también saben jugar:
Fuente: http://www.brickshelf.com
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Le Trinosophe
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